Tablas de quesos y charcutería compuestas a mano. Para los momentos que merecen más que una bandeja.
Arma tu tabla →
Cada tabla es una composición. Quesos seleccionados de productores artesanales, charcutería curada al tiempo justo, mermeladas hechas en casa, frutos secos tostados al día.
No improvisamos.
Componemos.
Una tabla no es comida sobre madera. Es una conversación entre texturas, una pausa en la noche, el primer gesto de hospitalidad de quien recibe. Por eso cuidamos cada corte, cada pliegue, cada acento dulce.
Hay momentos que merecen algo más que improvisar. Una tabla bien compuesta es el primer gesto de quien sabe recibir.
Hay noches que no necesitan menú. Solo una tabla en el centro de la mesa, dos copas y el tiempo a favor. La tabla íntima está pensada para eso: para cuando el aperitivo debe hablar antes que tú.
Quesos de texturas complementarias, embutidos cortados a mano, mermelada de higo, uvas frescas y pan artesanal del día. Todo listo para servir. Nada que cocinar. Solo recibir bien.
Una grazing table no es comida. Es una instalación. Una mesa entera cubierta de quesos, charcutería, frutas, frutos secos y panes que invita a detenerse, conversar y volver.
Los invitados la recuerdan al día siguiente. Coordinamos el montaje en el lugar del evento, adaptamos la selección a la cantidad de personas y te entregamos una guía de maridaje para que sirvas con confianza.
Hospitalidad sin esfuerzo. La tabla llega lista, presentada y etiquetada para ir directo a la sala de reuniones o al espacio que necesites. No hay nada que preparar ni improvisar.
Ideal para directivos, equipos de trabajo, presentaciones de clientes o cierres de año. Una tabla bien puesta comunica criterio antes de que empiece la reunión.
Un gesto que llega entero. No hay nada que armar, nada que completar. La tabla viene presentada, lista para sorprender. Para aniversarios, cumpleaños, agradecimientos o simplemente porque sí.
Puedes incluir una nota personalizada y coordinar el despacho directo al destinatario. Lo que no se improvisa, se recuerda.
Domingos largos. Terrazas con sol. Brindis sin motivo especial. Hay momentos que no necesitan una ocasión para merecer algo bueno.
Una tabla de picoteo elevada para el día a día: quesos frescos, charcutería ligera, aceitunas marinadas, crackers de semillas y algo dulce. Lo cotidiano, con criterio. Porque el buen gusto no debería reservarse solo para las grandes ocasiones.
Una curaduría que cambia con la estación
Un manchego pide un Carmenère reserva.
Un brie trufado prefiere espumante brut.
El gorgonzola se rinde ante un oporto.
La charcutería curada despierta con un whisky añejo.
No hay reglas, pero hay encuentros memorables.
Cada tabla incluye una guía breve de maridaje, para que sirvas con seguridad.
Soy Carmen Ramírez y fundé Tablikesos D'Improvisto en 2021.
Todo empezó por el vino. Por esa costumbre de no abrir una buena botella sin pensar qué ponerle al lado: el queso que sostiene un Carmenère, la charcutería que no le pasa por encima a un espumante. Buscar ese acompañamiento se volvió un hábito, y el hábito terminó siendo un oficio.
Con los años me dediqué a documentarme —variedades, orígenes, tiempos de curación—, porque en un buen queso hay historia y tradición, y eso se nota al servirlo. Componer una tabla no es llenar una madera de cosas ricas: es decidir qué conversa con qué.
Por eso cada tabla que sale de mi cocina lleva su guía de maridaje. No para lucirse: para que quien recibe pueda servir con seguridad.
De una cena tranquila a un evento de bodas. Cada formato está pensado para su momento. Todos, compuestos con el mismo criterio.
Para una noche tranquila. Lo justo, sin que sobre nada.
El picoteo perfecto. Abundancia sin desorden.
Para recibir bien. Una mesa que se impone antes de que llegue el vino.
Eventos, matrimonios, celebraciones. Una instalación que se come.
Según la ocasión y el número de personas. Si tienes dudas, te orientamos.
Con la mejor selección de la semana. Sin atajos, sin improvisación.
Presentada para ir directo a tu mesa. Hecha el mismo día. Servida como debe ser.
¿Tienes alguna alergia o ingrediente que prefieras cambiar o dejar por fuera de tu tabla?
Escríbenos. Componer es lo que hacemos.
La tabla fue la estrella de nuestra cena corporativa. Todos quedaron encantados con la calidad y presentación impecable.
Perfecta para nuestra reunión de amigos. Sabores variados y frescura inigualable. El servicio fue excepcional.
Excelente selección. Pedimos la tabla para una cena íntima de viernes y superó las expectativas. Se nota de inmediato el criterio y la calidad premium en cada ingrediente.
Recomendamos reservar con 48 horas de anticipación: así aseguramos disponibilidad y la mejor selección de la semana. Cada tabla se compone el mismo día de la entrega, nunca antes. Si necesitas una fecha más próxima, escríbenos igual por WhatsApp y te confirmamos disponibilidad según la agenda de ese día.
Sí. Despachamos a domicilio en Santiago, principalmente en Providencia, Las Condes, Vitacura, Ñuñoa, La Reina, Lo Barnechea, La Dehesa y Colina. Para otras comunas o locaciones de evento, consúltanos y coordinamos según la dirección. La tabla llega montada y lista para servir: no hay nada que cocinar ni que armar.
Por supuesto: componer es lo que hacemos. Adaptamos la selección a alergias, intolerancias, ingredientes que prefieras dejar fuera o productos que quieras sumar. Cuéntanos el detalle por WhatsApp al hacer tu pedido y ajustamos la tabla antes de componerla. Si la envías de regalo, puedes incluir una nota personalizada.
Tenemos cuatro formatos. La Tabla Íntima es para 2 a 4 personas ($43.900) e incluye 2 quesos y 2 charcuterías; la Tabla Reunión, para 6 a 10 personas ($68.990), lleva 4 quesos y 3 charcuterías; la Tabla Mesa Larga cubre de 20 a 25 personas ($154.990). Para eventos desde 20 personas armamos una Grazing Table con cotización a medida.
Una mesa bien puesta empieza aquí.